
En el anterior post hablamos de las analepsis, los saltos narrativos que nos llevan al pasado.
Pero también hay anacronías que nos llevan al futuro.
LAS PROLEPSIS.
Y también hay de dos tipos.
La primera es el FLASHFORWARD.
Sí, aunque creo es la menos común de las anacronías, existe.
Se da cuando el narrador está contando sucesos del presente de la historia, pero para explicar lo que está por suceder, debe primero explicarnos sus consecuencias.
Entonces, da un salto para narrar un pedacito de lo que sucedió más allá del presente de la anécdota, en un futuro que aún no ocurre, pero sucederá.
Cuenta ese pedacito de futuro que le es útil para ilustrar las consecuencias de los actos de algún personaje.
Y luego, con otro gran salto, regresa al presente de la historia.
En otras palabras, se trata de un Flashback en sentido contrario.
¿Ya lo adivinaste?
Así como hay un Flashback en sentido contrario, también hay algo parecido al Racconto, pero hacia el futuro.
Se llama PREMONICIÓN.
No. No se trata de un ejercicio de videncia, ni supernatural.
Lo que pasa es que muchas veces, en una historia, es necesario contar desde el presente narrativo hasta un futuro muy muy lejano.
Y cuando eso sucede, hay periodos en los que, la verdad, no pasa nada.
Por eso no vale la pena contarlos.
Entonces, lo que hace el narrador es brincarse esos pedazos de la historia.
Para hacerlo da un salto narrativo muy amplio hacia el futuro de lo sucedido y desde ahí sigue contando.
Hay una cosa que es distinta cuando usamos la Premonición.
En esta no debemos, por ningún motivo, regresar al presente de lo narrado.
¿Sabes por qué?
¡Exacto!
Si regresáramos a ese presente, lo que lograríamos sería, de nuevo, un FLASHFORWARD.
Así que el narrador solo da un salto hacia el futuro y luego narra hasta el desenlace.
Muy pronto hablaremos de las estrategias para comenzar a narrar un relato, preparando el terreno para usar estas anacronías.










