Mi pueblo, mis raíces: San Pablo, San Marcos 1950s y 1960s Guatemala
$235.00
El propósito de este manuscrito es dar a conocer a los lectores, algunos pasajes acaecidos en San Pablo, San Marcos Guatemala, en las recordadas décadas de los años 50 y 60. Hechos generados por los habitantes de esos dorados tiempos, y posiblemente desapercibidos por las nuevas generaciones, como aquellos que presumen la manzana al frente de su dispositivo electrónico; nuestros milenios.Esta es una expresión llena de acontecimientos, por medio de los cuales me identifiqué con los habitantes del pueblo, de algunas fincas y caserillos, a tal grado que, después de más de setenta años aún llevo dentro, la clara imagen de muchos pobladores, lugares, y momentos vividos en esa etapa de la vida, en la que endulzar el café con panela nos hizo inmune a muchas enfermedades. Son anécdotas que no presentan datos estadísticos o información de otra índole; es únicamente un sentimiento transmitido en letras sobre la existencia de nuestra gente de esas pasadas dos décadas.Es una clara manifestación de amor a mi pueblo, en el que disfruté muchas aventuras por esos bellos linderos, por únicamente los primeros diecisiete años de mi vida; sin embargo, eso fue suficiente para que yo aún recuerde la presencia de aquel anciano, Félix el cartero de finnca La Ilusión, quien a paso lento -con su morral al hombro-, traía y llevaba la correspondencia al lugar de su destino y en cada viaje que él hacía, se exponía al fastidio de los patojos y de algunos adultos a que le gritaran brujo y a pesar de eso, él no renunció a su trabajo.Fue muy grande la satisfacción que sentí al haber terminado de escribir esta obra; fue algo así, como haber tenido que sacar de mi equipaje el sobre peso que no me debo llevar al momento que me toque emprender mi viaje sin retorno -por así decirlo-. Al llegar a su final, me di cuenta que me había liberado de muchos recuerdos guardados durante mucho tiempo, jactándome de haber cumplido un propósito, y eso me llenó de la misma alegría como cuando de niño visitaba a cada una de aquellas pequeñas casas de madera, en la que no necesité tocar la puerta para entrar y encontrar la mejor sonrisa de quien allí vivió, como por ejemplo: ver el agradable rostro lleno de hospitalidad de doña Luba Solano o doña Rosalba Zamora, a quienes visité para montar una bicicleta con mi amigo Ludin, o jugar a las casitas con Graciela, Yolanda y sus demás hermanas, respectivamente.
Quizá también te guste
Mostrando 613–624 de 2536 resultados
-

Diseño y usuario
$405.00 -

Disney y el arte del servicio al cliente
$315.00 -

Disonancias y resonancias conceptuales:
$295.00 -

Distancias. De los caprichos de tu corazón
$165.00 -

Diversidad, desigualdad y justicia
$415.00 -

Divórciate y sé feliz
$345.00 -

Doble cartelera: Concierto en vivo Como agua al regresar
$229.50 -

Documentos inéditos en lenguas fuegopatagónicas (1880-1950)
$1,150.00 -

Dogs: Color Block
$185.00 -

Domina el Reino de los Dragones
$310.00 -

Don ¡¡Qué Híjote!!: El Burrero Aventurero
$265.00


